Como dijo hace varios miles de años mister Eclesiastés: Nihil sub sole novum, o lo que es casi lo mismo: "No hay nada nuevo bajo el sol" y sé que no voy a innovar en este tema, pues aunque no he leído casi nada antes de esto, autores como Dostoievsky o Hemingway han ahondado en estos pensamientos.
A lo largo de la historia, los llamados moralistas han tratado, con muy buena intención, de establecer unas directrices o pautas de comportamiento personal, con el objetivo de estar en paz con nosotros mismos, y consecuentemente con el resto de la humanidad. Lo han hecho tanto moralistas laicos (Explosión moralista francesa del siglo XVII) como religiosos.
Se han encargado de elaborar métodos o modelos de correcto comportamiento ético para contribuir a la armonía global, cosa que es del todo noble, pero peligrosamente idealista. Los moralistas enseñan a poner la otra mejilla cuando nos golpean, a recurrir a la fe en momentos de angustiosa desesperación, a ser condescendientes y altruistas, a desear y a esperar las ventajas espirituales y éxitos futuros.
Y yo me quiero centrar en uno de los principios más globalizados de los moralistas modernos: Es el clásico "Desea algo con fuerza y lo conseguirás" o el más divulgado aún "Trabaja duro y mañana serás lo que quieras, tendrás poder, dinero y todo lo que eso conlleva, es decir, lo que cualquier occidental podría desear".
Este antiguo principio se ha ido adaptando con el paso de los años, todos hemos visto películas de gente "marginal" que con esfuerzo y tesón han sido los reyes del mambo, y programas en los que entrevistan a un hombre que ha perdido las piernas por una explosión de una mina en Irak y , entre lágrimas, nos convence de lo bonita que es la vida.
Historias que desembocan en éxito tras gran tesón y sufrimiento, en pocas palabras.
Pero, ¿por qué no se habla del trabajo frustrado?, ¿de las vidas entregadas a una causa que al final resulta ser estéril? No hablan de pobres viejos que han luchado toda su vida por tener una existencia respetable y ostentosa y han muerto pobres como las ratas. No se habla de talentos frustrados porque papá no puede pagarles una escuela mejor, ni tampoco se habla de la vida malgastada de tantas generaciones cuyo potencial se ha visto cercenado por un sistema de gobierno opresor... Del desafortunado viejo pescador que sí se atreve a retratar el eterno Hemingway.
No se habla de la frustración absoluta, del todo por la nada, de la angustia del moribundo cuando descubre que su vida se ha visto apocada al fracaso. Lo único que les queda a estos infelices es su único recuerdo. Y me pregunto donde se esconden estos moralistas de ideas tan luminosas cuando deben enseñar a arrastrarse por las profundidades, a reconocer el propio fracaso y a ser consciente de que no habrá próxima oportunidad.
A menudo el pensamiento idealista queda superado por el mundo cuando se enfrenta a la, a menudo, oscura realidad.
sábado, 17 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Ampliable.
A los devotos de la medicina: No salváis vidas, sólo retrasáis la muerte.
En una conversación de calle, una señora rubia de unos 35 años le comentaba al que parecía su marido:
-Tienes que pagar por todo, esto es una mierda, pero hasta que no toquemos fondo no nos daremos cuenta de nada.
Yo, detrás de ellos, no pude sino sonreír y asentir en silencio. Qué frío hace, coño.
"Los criminales se aprovechan de la indulgencia de una sociedad compasiva".
Si la ley fuese implacable, los ahora cobardes criminales serían locos, o héroes.
Hasta que no aprendamos a vivir con nuestra propia insignificancia estaremos condenados al desánimo.
En una conversación de calle, una señora rubia de unos 35 años le comentaba al que parecía su marido:
-Tienes que pagar por todo, esto es una mierda, pero hasta que no toquemos fondo no nos daremos cuenta de nada.
Yo, detrás de ellos, no pude sino sonreír y asentir en silencio. Qué frío hace, coño.
"Los criminales se aprovechan de la indulgencia de una sociedad compasiva".
Si la ley fuese implacable, los ahora cobardes criminales serían locos, o héroes.
Hasta que no aprendamos a vivir con nuestra propia insignificancia estaremos condenados al desánimo.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Salmos
Me compadezco de los tipos que se amontonan en el gimnasio intentando tener el aspecto dictado por Calvin Klein o Tommy Hilfiger...
La autoperfección es simple masturbación, pero en cambio la autodestrucción ...
Antes hojeábamos pornografía, ahora hojeamos la colección de interiorismo, la publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos bastardos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una profunda depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos. Poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
No eres tu trabajo, no eres tu cuenta corriente, no eres tus pantalones, no eres el contenido de tu cartera, eres la mierda cantante y danzante del mundo.
Lo que posees acabará poseyéndote, únicamente cuando lo perdemos todo somos libres de actuar.
Si el tiempo vivido es largo, el índice de supervivencia para todos se reduce a cero, tienes que saber, no temer, saber que algún día vas a morir, y hasta que no entiendas eso, eres inútil. Esta es tu vida y se acaba minuto a minuto.
No eres un bonito y único copo de nieve, eres la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás, todos somos parte del mismo montón de estiércol. Deslízate...
Soy la ira contenida de Jack.
La autoperfección es simple masturbación, pero en cambio la autodestrucción ...
Antes hojeábamos pornografía, ahora hojeamos la colección de interiorismo, la publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos bastardos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una profunda depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos. Poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
No eres tu trabajo, no eres tu cuenta corriente, no eres tus pantalones, no eres el contenido de tu cartera, eres la mierda cantante y danzante del mundo.
Lo que posees acabará poseyéndote, únicamente cuando lo perdemos todo somos libres de actuar.
Si el tiempo vivido es largo, el índice de supervivencia para todos se reduce a cero, tienes que saber, no temer, saber que algún día vas a morir, y hasta que no entiendas eso, eres inútil. Esta es tu vida y se acaba minuto a minuto.
No eres un bonito y único copo de nieve, eres la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás, todos somos parte del mismo montón de estiércol. Deslízate...
Soy la ira contenida de Jack.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Apocados
Para los que vivan fuera de España y no están al tanto de la situación política del país:
El Partido Popular, como vienen advirtiendo -u obligando- las encuestas, ha ganado las elecciones a la Presidencia del Gobierno Central. La victoria ha sido de mayoría absoluta frente al detrimento del Partido Socialista, que ha registrado los peores datos en la historia de nuestra democracia.
Los Populares ganan 600.000 votos respecto a los pasados comicios, pero los Socialistas pierden 1.500.000 votantes. Las cuentas parecen no cuadrar. ¿Pero España no era bipartidista? Si no votas a uno, votas a otro.
Parece que nos estamos dando cuenta de que la peor enfermedad de una democracia es (además de la corrupción) el bipartidismo, y por ello intentamos dar confianza a partidos minoritarios, pero con la Ley Electoral vigente, un voto al Partido Popular tiene el mismo valor que 6 votos a Izquierda Unida, un no tan minoritario etiquetado como tal por los medios de comunicación (es tercera fuerza política y ha obtenido millón y medio de votos). Por tanto la representación en Congreso y Senado no es democrática, sino que beneficia a partidos mayoritarios y a sus perros lameculos, los Nacionalistas, que se arrastran por el suelo para que les concedan el poder de cuatro organismos en sus comunidades autónomas.
En mi opinión antes de hablar de economía, medidas sociales, educación y demás armas políticas, deberíamos cuestionar el sistema que nos gobierna. Casos como corrupción, politización de la justicia (véase el caso Gürtel y el destino del juez que lo investigó), y lo más importante, una democracia en la que cada voto tenga el mismo valor, ya sea para el Partido Popular o para Ciudadanos Unidos por la Independencia de Güevéjar. Pero vamos a hacer como que nos creemos que es un sistema justo y vamos a seguir, porque si no me pondría aquí a escribir de otra cosa.
Clara victoria de los conservadores, debacle de los socialistas y auge a duras penas de los minoritarios. Lo que no entiendo es dónde coño se han metido los 6.500.000 votantes del PP.
A cualquiera que le preguntas qué le ha parecido el resultado de las elecciones te suelta: -Si los de antes lo hacían mal, agárrate,- O cosas por el estilo... ¿Tánta verguenza produce admitir que eres "pepero"? ¿O soy de clase media-baja y por ello me relaciono con gente de mi misma clase media-baja que no votan al PP? Puede que una mezcla de ambas cosas.
Aunque me declaro opositor a los conservadores, no me alarmo como hacen los ignorantes extremistas adolescentes pro-republicanos que a la mínima aprovechan para sacar sus banderitas de un gobierno de hace 80 años (adaptaros a los tiempos, imbéciles) y que sueltan perlas como "Vuelta al franquismo" sin ni siquiera saber en qué año murió Franco ni la situación de corral que vivíamos socialmente en su dictadura.
Yo me lo tomo con más calma: Es éste un paso necesario, un soplo de derechismo que puede ser más o menos fuerte y ante el cual nos vamos a alzar, de eso estoy seguro, y como tendremos todavía a fuego el anterior gobierno "Socialista" (aunque sólo son socialistas sus siglas), apostaremos por una alternativa en masa. Y si todo sigue igual indefinidamente, o nos pudrimos o hacemos algo contundente. Pero por ahora, a esperar.
No es un paso atrás, es un paso más
El Partido Popular, como vienen advirtiendo -u obligando- las encuestas, ha ganado las elecciones a la Presidencia del Gobierno Central. La victoria ha sido de mayoría absoluta frente al detrimento del Partido Socialista, que ha registrado los peores datos en la historia de nuestra democracia.
Los Populares ganan 600.000 votos respecto a los pasados comicios, pero los Socialistas pierden 1.500.000 votantes. Las cuentas parecen no cuadrar. ¿Pero España no era bipartidista? Si no votas a uno, votas a otro.
Parece que nos estamos dando cuenta de que la peor enfermedad de una democracia es (además de la corrupción) el bipartidismo, y por ello intentamos dar confianza a partidos minoritarios, pero con la Ley Electoral vigente, un voto al Partido Popular tiene el mismo valor que 6 votos a Izquierda Unida, un no tan minoritario etiquetado como tal por los medios de comunicación (es tercera fuerza política y ha obtenido millón y medio de votos). Por tanto la representación en Congreso y Senado no es democrática, sino que beneficia a partidos mayoritarios y a sus perros lameculos, los Nacionalistas, que se arrastran por el suelo para que les concedan el poder de cuatro organismos en sus comunidades autónomas.
En mi opinión antes de hablar de economía, medidas sociales, educación y demás armas políticas, deberíamos cuestionar el sistema que nos gobierna. Casos como corrupción, politización de la justicia (véase el caso Gürtel y el destino del juez que lo investigó), y lo más importante, una democracia en la que cada voto tenga el mismo valor, ya sea para el Partido Popular o para Ciudadanos Unidos por la Independencia de Güevéjar. Pero vamos a hacer como que nos creemos que es un sistema justo y vamos a seguir, porque si no me pondría aquí a escribir de otra cosa.
Clara victoria de los conservadores, debacle de los socialistas y auge a duras penas de los minoritarios. Lo que no entiendo es dónde coño se han metido los 6.500.000 votantes del PP.
A cualquiera que le preguntas qué le ha parecido el resultado de las elecciones te suelta: -Si los de antes lo hacían mal, agárrate,- O cosas por el estilo... ¿Tánta verguenza produce admitir que eres "pepero"? ¿O soy de clase media-baja y por ello me relaciono con gente de mi misma clase media-baja que no votan al PP? Puede que una mezcla de ambas cosas.
Aunque me declaro opositor a los conservadores, no me alarmo como hacen los ignorantes extremistas adolescentes pro-republicanos que a la mínima aprovechan para sacar sus banderitas de un gobierno de hace 80 años (adaptaros a los tiempos, imbéciles) y que sueltan perlas como "Vuelta al franquismo" sin ni siquiera saber en qué año murió Franco ni la situación de corral que vivíamos socialmente en su dictadura.
Yo me lo tomo con más calma: Es éste un paso necesario, un soplo de derechismo que puede ser más o menos fuerte y ante el cual nos vamos a alzar, de eso estoy seguro, y como tendremos todavía a fuego el anterior gobierno "Socialista" (aunque sólo son socialistas sus siglas), apostaremos por una alternativa en masa. Y si todo sigue igual indefinidamente, o nos pudrimos o hacemos algo contundente. Pero por ahora, a esperar.
No es un paso atrás, es un paso más
jueves, 17 de noviembre de 2011
De medias y mediocres
[Se graba en directo un programa de opinión en una importante cadena de televisión nacional, en horario de máxima audiencia y como tema del día "Nuestra voluntad como nación".
El presentador sale con la sonrisa estampada y vacía de cualquier presentador y se sitúa en su asiento. Carraspea y murmura algo inaudible. Estamos en el aire]
-¡Hola, muy buenas noches! Comenzamos el programa de hoy entrevistando al señor Z, un ciudadano escogido al azar entre el público. Señor Z, por qué está usted interesado en nuestro espacio televisivo?
-Porque me siento identificado con la gente entrevistada, creo que este espacio narra los problemas y preocupaciones de la gente tal y como los vivimos.
-Claro que sí señor Z, ese es nuestro objetivo, intentar que el programa llegue a cuanta más gente mejor, éste es un programa para todos. Señor Z, ¿Podría usted prestarnos su opinión acerca de la situación social actual de nuestro país? ¿Qué nos preocupa a los ciudadanos? ¿Qué queremos y por qué lo queremos?
-Bien, en primer lugar, salta a la vista que todos tenemos dificultades parecidas y puntos de vista no muy distantes y eso siempre aporta seguridad. Es esperanzador saber que todos vamos hacia objetivos cercanos, porque si todos nos esforzamos en eso lo conseguiremos.
-¿A qué se refiere exactamente señor Z? Me gustaría saber qué objetivos son esos que usted considera que todos perseguimos.
-Cualquier objetivo, ya sea que los conservadores ganen las elecciones, que la selección de fútbol gane el próximo mundial, alardear de riqueza ante países más pobres, mostrarnos serviles ante países más ricos, pero sobre todo sentirnos orgullosos como conjunto de personas iguales fraternales, como una nación.
-Eso que usted ha dicho es conmovedor, todos unidos frente a objetivos comunes.
-Muchas gracias, podemos pasar a la entrevista si así lo desea.
-Señor, no creo que eso sea necesario. Es usted un representante de lo ideal en un país, un ciudadano que desea un pueblo unido y con unos deseos ejemplares y dignos, ¡no puedo entrevistarle, sino felicitarle!
-Entonces después de toda esta zalamería ¿no tengo derecho a expresarme como ciudadano? Preferiría precisar algunos matices.
[Silencio momentáneo en el plató. El público murmura y el entrevistador mira de reojo a los técnicos y al entrevistado, que permanece impasible y con una media sonrisa entre burlona y tímida. Con una forzada mueca de gentileza, el entrevistador prosigue].
-Cla.. claro que sí señor Z, discúlpeme si he parecido descortés, sólo me he dejado llevar por la situación y...
-De acuerdo. He iniciado mi plática con gran optimismo, dando una visión de nuestra sociedad como algo a lo que aspiramos ser, como un grupo perfecto de gente feliz con unos objetivos e ideales comunes, como una nación, como un rebaño. Pero he manifestado esto porque es ésto lo que queremos oír, queremos sentirnos seguros -como he adelantado- en nuestro maremágnum de iguales. Queremos saber que todos tenemos las mismas inquietudes y los mismos problemas, porque cuantos más seamos, se nos hará más caso; pues eso profesan los principios democráticos.
Sin embargo, en nuestro afán de buscar e interesarnos en puntos comunes cometemos el -en mi opinión- craso error de excluir todo el resto de nuestro pensamiento e ideales, en otras palabras, matamos nuestra creatividad y nuestros deseos reales. Todo sea por la patria.
En lugar de buscar individualmente nuestros objetivos, inquietudes, gustos... (llamémoslo afán de vivir, pues todo se reduce a eso). En lugar de buscar nuestro afán de vivir, nos moldeamos o adaptamos voluntaria o involuntariamente a modelos dictados por los diferentes grupos de presión, ya sean medios de comunicación incondicionalmente afines a gobiernos determinados, productos del mercado, gobiernos controlados por mercados, el propio mercado... A no ser que vivas en el puñetero palacio de Potala, siempre vas a estar siendo influido por los medios y demás grupos de presión, y por tanto, aunque no lo quieras, siempre votarás a un partido y te quejarás del otro (y nos reíamos del bipartidismo isabelino), comprarás productos que te permitan llevar una vida modelo (viejo modelo de estudio-trabajo de mierda-coche-mujer-casa-hijos-trabajo ganando pasta-vacaciones anuales-boda hijos-alegre jubilación-no tan alegre geriátrico) y harás lo posible para interesarte por el mundo e informarte, porque de lo contrario la sociedad está perfectamente programada para rechazarte si no cumples cualquiera de estas características, y entrarías en ese grupo llamado "sectores marginales", que sólo sirven para que los bancos hagan obras sociales y todas esas cosas tan bonitas; sectores marginales que simplemente son datos a reducir para los gobiernos, datos tales como la pobreza en el mundo, la desnutrición, los niños soldado o las masacres a civiles en Oriente.
Debemos seguir unas pautas para hacer de nuestro rebaño algo uniforme, con unos sectores claramente marcados con los que los gobiernos y entidades mercantiles pueden negociar y manipular. Somos los peones de una sociedad que premia la mediocridad y tacha de "revolucionarios, violentos o desequilibrados" a los que antes llamarían (y a los que llamarán) héroes. Alguna vez todos hemos vislumbrado esto, pero simplemente nos damos la vuelta y nos redimimos pensando en ideales y objetivos nacionales...tan tranquilos como las gordas vacas en su pasto. Somos terriblemente ignorantes de nuestra realidad y eso es por lo que realmente me he decidido a venir a este programa y compartirlo con el máximo número de personas posible. Porque no podemos seguir sumidos en nuestro letargo y creer que tomamos verdaderas decisiones y que tendremos un futuro mejor porque sale en el último anuncio de McDonald's o porque vemos el debate de Rubalcaba vs. Rajoy (una obra digna de Broadway).
Somos la mediocridad flagrante y debemos replantearnos nuestra existencia como sociedad en este mundo.
[El entrevistador hace rato que no habla. Suda y tiene un aire pensativo, no reacciona ante los numerosos avisos de sus compañeros de plató. Suena la música de cierre del programa y se apagan los focos. El público comienza a aplaudir y a lanzar vítores al entrevistado.
El programa dejó de emitirse ese mismo día]
El presentador sale con la sonrisa estampada y vacía de cualquier presentador y se sitúa en su asiento. Carraspea y murmura algo inaudible. Estamos en el aire]
-¡Hola, muy buenas noches! Comenzamos el programa de hoy entrevistando al señor Z, un ciudadano escogido al azar entre el público. Señor Z, por qué está usted interesado en nuestro espacio televisivo?
-Porque me siento identificado con la gente entrevistada, creo que este espacio narra los problemas y preocupaciones de la gente tal y como los vivimos.
-Claro que sí señor Z, ese es nuestro objetivo, intentar que el programa llegue a cuanta más gente mejor, éste es un programa para todos. Señor Z, ¿Podría usted prestarnos su opinión acerca de la situación social actual de nuestro país? ¿Qué nos preocupa a los ciudadanos? ¿Qué queremos y por qué lo queremos?
-Bien, en primer lugar, salta a la vista que todos tenemos dificultades parecidas y puntos de vista no muy distantes y eso siempre aporta seguridad. Es esperanzador saber que todos vamos hacia objetivos cercanos, porque si todos nos esforzamos en eso lo conseguiremos.
-¿A qué se refiere exactamente señor Z? Me gustaría saber qué objetivos son esos que usted considera que todos perseguimos.
-Cualquier objetivo, ya sea que los conservadores ganen las elecciones, que la selección de fútbol gane el próximo mundial, alardear de riqueza ante países más pobres, mostrarnos serviles ante países más ricos, pero sobre todo sentirnos orgullosos como conjunto de personas iguales fraternales, como una nación.
-Eso que usted ha dicho es conmovedor, todos unidos frente a objetivos comunes.
-Muchas gracias, podemos pasar a la entrevista si así lo desea.
-Señor, no creo que eso sea necesario. Es usted un representante de lo ideal en un país, un ciudadano que desea un pueblo unido y con unos deseos ejemplares y dignos, ¡no puedo entrevistarle, sino felicitarle!
-Entonces después de toda esta zalamería ¿no tengo derecho a expresarme como ciudadano? Preferiría precisar algunos matices.
[Silencio momentáneo en el plató. El público murmura y el entrevistador mira de reojo a los técnicos y al entrevistado, que permanece impasible y con una media sonrisa entre burlona y tímida. Con una forzada mueca de gentileza, el entrevistador prosigue].
-Cla.. claro que sí señor Z, discúlpeme si he parecido descortés, sólo me he dejado llevar por la situación y...
-De acuerdo. He iniciado mi plática con gran optimismo, dando una visión de nuestra sociedad como algo a lo que aspiramos ser, como un grupo perfecto de gente feliz con unos objetivos e ideales comunes, como una nación, como un rebaño. Pero he manifestado esto porque es ésto lo que queremos oír, queremos sentirnos seguros -como he adelantado- en nuestro maremágnum de iguales. Queremos saber que todos tenemos las mismas inquietudes y los mismos problemas, porque cuantos más seamos, se nos hará más caso; pues eso profesan los principios democráticos.
Sin embargo, en nuestro afán de buscar e interesarnos en puntos comunes cometemos el -en mi opinión- craso error de excluir todo el resto de nuestro pensamiento e ideales, en otras palabras, matamos nuestra creatividad y nuestros deseos reales. Todo sea por la patria.
En lugar de buscar individualmente nuestros objetivos, inquietudes, gustos... (llamémoslo afán de vivir, pues todo se reduce a eso). En lugar de buscar nuestro afán de vivir, nos moldeamos o adaptamos voluntaria o involuntariamente a modelos dictados por los diferentes grupos de presión, ya sean medios de comunicación incondicionalmente afines a gobiernos determinados, productos del mercado, gobiernos controlados por mercados, el propio mercado... A no ser que vivas en el puñetero palacio de Potala, siempre vas a estar siendo influido por los medios y demás grupos de presión, y por tanto, aunque no lo quieras, siempre votarás a un partido y te quejarás del otro (y nos reíamos del bipartidismo isabelino), comprarás productos que te permitan llevar una vida modelo (viejo modelo de estudio-trabajo de mierda-coche-mujer-casa-hijos-trabajo ganando pasta-vacaciones anuales-boda hijos-alegre jubilación-no tan alegre geriátrico) y harás lo posible para interesarte por el mundo e informarte, porque de lo contrario la sociedad está perfectamente programada para rechazarte si no cumples cualquiera de estas características, y entrarías en ese grupo llamado "sectores marginales", que sólo sirven para que los bancos hagan obras sociales y todas esas cosas tan bonitas; sectores marginales que simplemente son datos a reducir para los gobiernos, datos tales como la pobreza en el mundo, la desnutrición, los niños soldado o las masacres a civiles en Oriente.
Debemos seguir unas pautas para hacer de nuestro rebaño algo uniforme, con unos sectores claramente marcados con los que los gobiernos y entidades mercantiles pueden negociar y manipular. Somos los peones de una sociedad que premia la mediocridad y tacha de "revolucionarios, violentos o desequilibrados" a los que antes llamarían (y a los que llamarán) héroes. Alguna vez todos hemos vislumbrado esto, pero simplemente nos damos la vuelta y nos redimimos pensando en ideales y objetivos nacionales...tan tranquilos como las gordas vacas en su pasto. Somos terriblemente ignorantes de nuestra realidad y eso es por lo que realmente me he decidido a venir a este programa y compartirlo con el máximo número de personas posible. Porque no podemos seguir sumidos en nuestro letargo y creer que tomamos verdaderas decisiones y que tendremos un futuro mejor porque sale en el último anuncio de McDonald's o porque vemos el debate de Rubalcaba vs. Rajoy (una obra digna de Broadway).
Somos la mediocridad flagrante y debemos replantearnos nuestra existencia como sociedad en este mundo.
[El entrevistador hace rato que no habla. Suda y tiene un aire pensativo, no reacciona ante los numerosos avisos de sus compañeros de plató. Suena la música de cierre del programa y se apagan los focos. El público comienza a aplaudir y a lanzar vítores al entrevistado.
El programa dejó de emitirse ese mismo día]
sábado, 5 de noviembre de 2011
Siddhartha
-Has tenido suerte- Le dijo Kamala al despedirse-[...]
-¿No tendrás algún hechizo?
Siddhartha replicó:
-Ayer te dije que sabía pensar, esperar y ayunar, pero en tu opinión aquello no servía para nada. Sin embargo, sirve para mucho, Kamala, ya lo verás. Te darás cuenta de que los necios samanas, en el bosque, pueden aprender infinidad de cosas buenas que vosotros ignoráis aquí. Anteayer no era más que un mendigo sucio y desgreñado; ayer le di un beso a Kamala y pronto seré un mercader y tendré dinero y todas esas cosas que a ti tanto te interesan.
-Es cierto-admitió la cortesana-. Pero ¿Qué hubieras heho sin mí? ¿Qué sería de ti sin la ayuda de Kamala?.
-Querida Kamala -repuso Siddhartha irguiéndose cuan alto era-, yo di el primer paso al entrar en tu bosquecillo. Mi propósito era aprender el amor con la más hermosa de las mujeres. Y desde el momento en que tomé esta determinación, sabía que la llevaría a término . Y sabía también que tú me ayudarías. Lo supe desde la primera mirada que me echaste.
-¿Y si yo no hubiera querido?
-Pero lo has querido. Escucha Kamala, si arrojas una piedra al agua, ésta se precipita hasta el fondo por el camino más rápido. Lo mismo ocurre cuando Siddharta tiene un fin, cuando se propone algo. Siddharta no hace nada, sólo espera, piensa, ayuna, sin hacer nada ni moverse, se deja llevar, se deja caer. Su meta le atrae, pues él no permite que entre en su alma nada que pueda contrariar su objetivo. Eso es lo que Siddharta ha aprendido de los samanas.
Es lo que los necios llaman magia y creen que es obra de demonios. Nada es obra de los malos espíritus, ya que no existen. Cualquiera puede ejercer la magia si sabe pensar, esperar, ayunar.
Kamala le escuchó...
-¿No tendrás algún hechizo?
Siddhartha replicó:
-Ayer te dije que sabía pensar, esperar y ayunar, pero en tu opinión aquello no servía para nada. Sin embargo, sirve para mucho, Kamala, ya lo verás. Te darás cuenta de que los necios samanas, en el bosque, pueden aprender infinidad de cosas buenas que vosotros ignoráis aquí. Anteayer no era más que un mendigo sucio y desgreñado; ayer le di un beso a Kamala y pronto seré un mercader y tendré dinero y todas esas cosas que a ti tanto te interesan.
-Es cierto-admitió la cortesana-. Pero ¿Qué hubieras heho sin mí? ¿Qué sería de ti sin la ayuda de Kamala?.
-Querida Kamala -repuso Siddhartha irguiéndose cuan alto era-, yo di el primer paso al entrar en tu bosquecillo. Mi propósito era aprender el amor con la más hermosa de las mujeres. Y desde el momento en que tomé esta determinación, sabía que la llevaría a término . Y sabía también que tú me ayudarías. Lo supe desde la primera mirada que me echaste.
-¿Y si yo no hubiera querido?
-Pero lo has querido. Escucha Kamala, si arrojas una piedra al agua, ésta se precipita hasta el fondo por el camino más rápido. Lo mismo ocurre cuando Siddharta tiene un fin, cuando se propone algo. Siddharta no hace nada, sólo espera, piensa, ayuna, sin hacer nada ni moverse, se deja llevar, se deja caer. Su meta le atrae, pues él no permite que entre en su alma nada que pueda contrariar su objetivo. Eso es lo que Siddharta ha aprendido de los samanas.
Es lo que los necios llaman magia y creen que es obra de demonios. Nada es obra de los malos espíritus, ya que no existen. Cualquiera puede ejercer la magia si sabe pensar, esperar, ayunar.
Kamala le escuchó...
lunes, 17 de octubre de 2011
Generación Perdida
Tras el sentimiento masivo de indignación, el "15-M" (posterior 15-O) y todos estos movimientos encasillables y carne fácil de prensa, cabe hacerse muchas preguntas: ¿Es éste el futuro que nos espera? Cada vez más oprimidos y asustados, ¿no terminaremos por estallar?
¿O seremos esa generación perdida de la que tanto se habla?
Suena a pancarta de "indignado", pero no hay verdad más grande: El futuro lo escribe uno mismo.
Con legiones de cerebros zombificados (llamémoslos jóvenes pasivos) sin más ilusión que el botellón del fin de semana siguiente y sin más preocupaciones que los cuelgues de red del servicio Blackberry, pocas esperanzas se nos muestran. ¿O no?
Otros jóvenes y no tan jóvenes(los llamaremos activos) empiezan a manifestarse y a hablar en términos claros acerca de la gran mentira en la que se basa nuestra democracia: Vemos diariamente como la igualdad es inexistente, familias enteras en la miseria y banqueros cobrando jubilaciones de millones de euros ante el silencio de gobiernos socialistas (surrealista) y la aprobación de la sociedad con su inacción. Esto es así, y es lo que nos merecemos, según las normas básicas del juego del capital, que sería totalmente respetable si se nos anunciara tal y como es, y no ocultándolo tras el velo de falsa y acogedora democracia, omnipresente, omnipotente y legítima.
Los que tradicionalmente han explotado al pueblo en su beneficio creían que iban a poder seguir haciéndolo indefinidamente, creían que iban a estirar un poco más su trayectoria de expolio y robo a los indefensos trabajadores, creían que los trabajadores eran unos putos mártires. Pero no, son personas, y están cabreadas.
Se está apostando por la vía diplomática: manifestaciones, conferencias, todo muy pacífico, legal y todo eso que la "Democracia" respeta. Pero (como comprobaremos en breve, pobre Rajoy) si estas quejas no se toman en serio o se ignoran, habrá que optar por otras alternativas no generalmente respetadas.
Los jóvenes activos han despertado de su letargo sorprendidos por el alud de mierda que se les viene encima y luchan desesperadamente por escapar, sea como sea.
Ahora la pugna está en que este movimiento se contagie, en ser o no esa "generación perdida" (no se me ocurriría un insulto peor en toda mi vida). Toda una generación tiene en su mano dar el salto a otra etapa.
¿Qué etapa? La respuesta está en el aire.
¿O seremos esa generación perdida de la que tanto se habla?
Suena a pancarta de "indignado", pero no hay verdad más grande: El futuro lo escribe uno mismo.
Con legiones de cerebros zombificados (llamémoslos jóvenes pasivos) sin más ilusión que el botellón del fin de semana siguiente y sin más preocupaciones que los cuelgues de red del servicio Blackberry, pocas esperanzas se nos muestran. ¿O no?
Otros jóvenes y no tan jóvenes(los llamaremos activos) empiezan a manifestarse y a hablar en términos claros acerca de la gran mentira en la que se basa nuestra democracia: Vemos diariamente como la igualdad es inexistente, familias enteras en la miseria y banqueros cobrando jubilaciones de millones de euros ante el silencio de gobiernos socialistas (surrealista) y la aprobación de la sociedad con su inacción. Esto es así, y es lo que nos merecemos, según las normas básicas del juego del capital, que sería totalmente respetable si se nos anunciara tal y como es, y no ocultándolo tras el velo de falsa y acogedora democracia, omnipresente, omnipotente y legítima.
Los que tradicionalmente han explotado al pueblo en su beneficio creían que iban a poder seguir haciéndolo indefinidamente, creían que iban a estirar un poco más su trayectoria de expolio y robo a los indefensos trabajadores, creían que los trabajadores eran unos putos mártires. Pero no, son personas, y están cabreadas.
Se está apostando por la vía diplomática: manifestaciones, conferencias, todo muy pacífico, legal y todo eso que la "Democracia" respeta. Pero (como comprobaremos en breve, pobre Rajoy) si estas quejas no se toman en serio o se ignoran, habrá que optar por otras alternativas no generalmente respetadas.
Los jóvenes activos han despertado de su letargo sorprendidos por el alud de mierda que se les viene encima y luchan desesperadamente por escapar, sea como sea.
Ahora la pugna está en que este movimiento se contagie, en ser o no esa "generación perdida" (no se me ocurriría un insulto peor en toda mi vida). Toda una generación tiene en su mano dar el salto a otra etapa.
¿Qué etapa? La respuesta está en el aire.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Destino.
Bien. Destino. Esa palabra tan recurrente en momentos de duda y debilidad, esa palabra tan complaciente y edificante... A lo largo de los siglos ha sido el refugio de los desesperanzados, la providencia del cura en su sermón y una ilusión que hacía la vida más llevadera.
Pues bien, esto se ha acabado. El concepto de destino tal y como lo concebimos, como una fuerza inevitable que nos conduce a algo que estamos obligados a vivir, no existe. Y no lo digo yo, lo dice la mecánica cuántica:
Si tenéis tiempo os aconsejo darle un tiento al vídeo, y si no, seguid más abajo.
La física cuántica, una ciencia más bien moderna, está cobrando cada vez más importancia en el campo de investigación físico, a pesar de estar en sus comienzos.
Varias investigaciones sostienen resultados insólitos, tales como la llamada "Superposición" o el "Entrelazamiento" atómico. La primera teoría defiende que los átomos y las partículas subatómicas no ocupan un lugar definido en el espacio, es decir, pueden estar físicamente en varios lugares a la vez, sin embargo, al medir con precisión la trayectoria y posición de un átomo vemos que ocupa un único lugar y que en efecto, hay una única partícula. La teoría sostiene que sólo logramos captar un instante del movimiento del átomo, no siendo capaces de predecir la trayectoria que está llevando ese cuerpo a lo largo del tiempo.
El "Entanglement" o Entrelazamiento nos muestra algo aún más asombroso: Dos átomos pueden comunicarse o intercambiar información instantáneamente, aunque el espacio que les separe sea de miles o incluso millones de kilómetros. Esta explicación demuestra fenómenos tales como la orientación de los animales en los ciclos migratorios; algunas aves por ejemplo poseen moléculas en el interior de sus ojos que están "entrelazadas" de algún modo con el campo magnético de la Tierra, pudiendo así orientarse en todo momento en el espacio.
El físico Vlatko Vedral también defiende, entre otras cosas, una nueva visión de la realidad, un universo compuesto por paquetes de información además de la energía y la materia.
Todas estas teorías nos llevan a la Incertidumbre. Muy poco o nada sabemos del universo que nos rodea, no podemos determinar con certeza la ubicación de un objeto (Superposición) y dos átomos pueden influirse instantáneamente estén donde estén (Entrelazamiento). Esto parece un ataque a nuestro sentido común, ya que tenemos bien asentado que la realidad es medible y pronosticable, que todo tiene una causa y su efecto (determinismo). Pero la física cuántica nos muestra lo contrario: la realidad como un conjunto de átomos y fenómenos que se suceden aleatoria y desordenadamente.
Si nuestra concepción determinista de la realidad es dudosa, ¿Qué hay de nuestra concepción del futuro, del devenir, del destino? ¿Queda claro, no?
No estamos predestinados a nada, las cosas no "suceden por algo", simplemente suceden, no estamos entregados a un destino inexorable e imparable que nos arrastra y ante el cual sólo debemos someternos. No está en manos de Dios nuestro destino, nosotros y únicamente nosotros somos los dueños y responsables de nuestra propia existencia.
Pues bien, esto se ha acabado. El concepto de destino tal y como lo concebimos, como una fuerza inevitable que nos conduce a algo que estamos obligados a vivir, no existe. Y no lo digo yo, lo dice la mecánica cuántica:
Si tenéis tiempo os aconsejo darle un tiento al vídeo, y si no, seguid más abajo.
La física cuántica, una ciencia más bien moderna, está cobrando cada vez más importancia en el campo de investigación físico, a pesar de estar en sus comienzos.
Varias investigaciones sostienen resultados insólitos, tales como la llamada "Superposición" o el "Entrelazamiento" atómico. La primera teoría defiende que los átomos y las partículas subatómicas no ocupan un lugar definido en el espacio, es decir, pueden estar físicamente en varios lugares a la vez, sin embargo, al medir con precisión la trayectoria y posición de un átomo vemos que ocupa un único lugar y que en efecto, hay una única partícula. La teoría sostiene que sólo logramos captar un instante del movimiento del átomo, no siendo capaces de predecir la trayectoria que está llevando ese cuerpo a lo largo del tiempo.
El "Entanglement" o Entrelazamiento nos muestra algo aún más asombroso: Dos átomos pueden comunicarse o intercambiar información instantáneamente, aunque el espacio que les separe sea de miles o incluso millones de kilómetros. Esta explicación demuestra fenómenos tales como la orientación de los animales en los ciclos migratorios; algunas aves por ejemplo poseen moléculas en el interior de sus ojos que están "entrelazadas" de algún modo con el campo magnético de la Tierra, pudiendo así orientarse en todo momento en el espacio.
El físico Vlatko Vedral también defiende, entre otras cosas, una nueva visión de la realidad, un universo compuesto por paquetes de información además de la energía y la materia.
Todas estas teorías nos llevan a la Incertidumbre. Muy poco o nada sabemos del universo que nos rodea, no podemos determinar con certeza la ubicación de un objeto (Superposición) y dos átomos pueden influirse instantáneamente estén donde estén (Entrelazamiento). Esto parece un ataque a nuestro sentido común, ya que tenemos bien asentado que la realidad es medible y pronosticable, que todo tiene una causa y su efecto (determinismo). Pero la física cuántica nos muestra lo contrario: la realidad como un conjunto de átomos y fenómenos que se suceden aleatoria y desordenadamente.
Si nuestra concepción determinista de la realidad es dudosa, ¿Qué hay de nuestra concepción del futuro, del devenir, del destino? ¿Queda claro, no?
No estamos predestinados a nada, las cosas no "suceden por algo", simplemente suceden, no estamos entregados a un destino inexorable e imparable que nos arrastra y ante el cual sólo debemos someternos. No está en manos de Dios nuestro destino, nosotros y únicamente nosotros somos los dueños y responsables de nuestra propia existencia.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Tarde homicida.
Esta es una de esas tardes en las que me suicidaría si tuviese una pistola en la mano, o mejor aún, vaciaría el cargador en cabezas anónimas.
¿Qué coño tenemos que hacer aquí? ¿Por qué somos tan cobardes, todos escondidos en nuestros agujeros esperando a morir? ¿Para qué sacrificarse por nada? ¿Qué merece la pena?
Odio esta pasividad, esta soledad y la sensación de que existe un mundo cuya belleza no merecemos percibir. Por merecer, no merecemos nada. Nada tenemos y nada merecemos. Este es nuestro legado y nuestro futuro, una existencia aborrecible y sometida al poder de unos pocos, una vida bajo órdenes y directrices, bajo engaños y farsas que ponen a prueba nuestra propia estupidez.
Y no hacemos nada, nos resignamos a esta ingente tristeza y la llamamos vida. Creemos tener fórmulas para la felicidad, creemos que la felicidad es alcanzable de un modo inmediato, que si compramos un coche la felicidad vendrá con él totalmente gratis. Creemos ser importantes, porque nuestros dirigentes nos hablan de lo importantes que somos.
Todo es falso. El sistema plutócrata en el que estamos inmersos es un mal teatro, una obra en la que los personajes son los dirigentes, el público lo forman los económicamente pudientes y nosotros, el resto, somos el decorado. Pero tranquilo, ningún miembro de la obra dramática es feliz, sólo lo creen, pero tarde o temprano se dan cuenta de lo equivocados que están.
Y puedes decir lo que quieras pero no me digas que esto no es cierto, no me digas que no te das cuenta de lo absurdo de esta vida, de lo reducida que ha quedado en estos dos últimos siglos.
Pero claro, esto es la evolución. ¿La evolución hacia qué?
Hacia nuestra propia destrucción.
¿Qué coño tenemos que hacer aquí? ¿Por qué somos tan cobardes, todos escondidos en nuestros agujeros esperando a morir? ¿Para qué sacrificarse por nada? ¿Qué merece la pena?
Odio esta pasividad, esta soledad y la sensación de que existe un mundo cuya belleza no merecemos percibir. Por merecer, no merecemos nada. Nada tenemos y nada merecemos. Este es nuestro legado y nuestro futuro, una existencia aborrecible y sometida al poder de unos pocos, una vida bajo órdenes y directrices, bajo engaños y farsas que ponen a prueba nuestra propia estupidez.
Y no hacemos nada, nos resignamos a esta ingente tristeza y la llamamos vida. Creemos tener fórmulas para la felicidad, creemos que la felicidad es alcanzable de un modo inmediato, que si compramos un coche la felicidad vendrá con él totalmente gratis. Creemos ser importantes, porque nuestros dirigentes nos hablan de lo importantes que somos.
Todo es falso. El sistema plutócrata en el que estamos inmersos es un mal teatro, una obra en la que los personajes son los dirigentes, el público lo forman los económicamente pudientes y nosotros, el resto, somos el decorado. Pero tranquilo, ningún miembro de la obra dramática es feliz, sólo lo creen, pero tarde o temprano se dan cuenta de lo equivocados que están.
Y puedes decir lo que quieras pero no me digas que esto no es cierto, no me digas que no te das cuenta de lo absurdo de esta vida, de lo reducida que ha quedado en estos dos últimos siglos.
Pero claro, esto es la evolución. ¿La evolución hacia qué?
Hacia nuestra propia destrucción.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Libertad
Sujeto A- ¿Qué consideras libertad, Dean?
Sujeto B- Hacer lo que se quiera y cuando se quiera.
A -Sí, eso suena tan romántico como convencional, pero hablemos de un sentido de libertad un poco más profundo, ¿De acuerdo?.
B -Bien, alguien es libre cuando no quiere depender de nada salvo de sí mismo, cuando puede hacer lo que le venga en gana cuando le apetezca, sea la cosa que sea.
A-Bueno esto me da que pensar que para ser libre no puedes tener apego hacia nada o nadie que "ate" tus salvajes sentimientos.
B-No exactamente, creo que puedes mantener tus afecciones y aficiones, sin embargo no debes dejar que éstas posean tu vida.
A-Bien, centrémonos en lo social, ¿hablamos de una existencia totalmente egoísta?
B-En absoluto. Si realmente amas o aprecias a alguien, de tu propio interior surgirá el deseo de estar en compañía de esa persona, de satisfacerla y de compartir momentos con ella. Creo que tenemos una falsa visión de la idea de Amistad. Hablamos de amistad muy fácilmente y hay que saber diferenciar las personas que pasan por tu vida de las personas que forman parte de ella. Las verdaderas amistades son capaces de respetar tu propia libertad y, lo mejor de todo, no se alimentan de gustos coincidentes ni de visitas periódicas, permanecen latentes el tiempo que sea necesario.
A- Eso da vía libre a tu propia libertad ¿no es así?
B- Exacto, las relaciones sinceras no son una atadura, siempre que no hablemos de familia e hijos, pero de eso no hablaremos porque no somos personas casadas y odiamos a esos mocosos malcriados.
A- Hm. Bueno, pasando a lo material...
B- Esto es mucho más sencillo que lo anterior. Sólo tenemos que saber diferenciar de lo prescindible y lo imprescindible. Es de sentido común comer cuando se tiene hambre, medicarse cuando se está enfermo...pero yo hablo de lo que consumimos ociosamente, es decir, sin necesidad. Sabes perfectamente a lo que me refiero : grandes pantallas de plasma en tres dimensiones, un sofá vibrador, zapatillas deportivas con precios desorbitados cuyas firmas emplean mano de obra en países subdesarrollados en condiciones de literal semiesclavitud... Y así me podría tirar el resto del día.
Lo que poseemos en cierto modo nos posee, si tenemos un flamante BMW sentimos la necesidad de limpiarlo frenéticamente y de cuidarlo mejor que a nuestros hijos para que se parezca al BMW del anuncio que te hizo comprarlo. Somos así de estúpidos y necesitamos sentirnos importantes e integrados en nuestra sociedad con posesiones, cosa que atenta directamente contra nuestra libertad, ¿no es así?.
A- Pero ¿por qué tenemos que vivir como nuestros antepasados? ¿Ahora deberíamos deshacernos de todo lo que el estado de bienestar nos proporciona?
B-No me malinterpretes. Aunque me podría pasar horas discutiendo acerca de la farsa de Estado de Bienestar, no. Rotundamente no. No hablo de renunciar a lo material, sino sólo a poseer con despreocupación, que no te importe si rallan tu coche o si el vecino tiene un equipo de música mejor que el tuyo. Todas esas cosas te hacen depender directamente de los propios objetos en detrimento de la ansiada libertad.
A- Y claro, no te importa lo mismo que te roben un móvil de última generación a que te roben el tercer modelo nokia que salió al mercado.
B- De hecho en una ocasión unos hijoputas nos pararon por la calle a mí y a unos amigos, nos robaron los móviles y al ver el mío me dijeron: anda tú quédatelo.
Todo esto que hemos estado hablando se puede sintetizar, haciendo unos matices, en una frase de Palahniuk que para mí es histórica: Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar. Si no tenemos nada que perder, ¿qué tememos? ¿qué nos ata o nos limita? NADA. Despreocúpate de lo que te rodea y te limita, no intentes controlar todo lo que tienes y dedícate a tí mismo. Olvídate de la responsabilidad. Recuerda que nadie te necesita y que no necesitas a nadie. Empieza de cero cada día. Actúa como tú lo harías siempre, SIEMPRE.
Sujeto B- Hacer lo que se quiera y cuando se quiera.
A -Sí, eso suena tan romántico como convencional, pero hablemos de un sentido de libertad un poco más profundo, ¿De acuerdo?.
B -Bien, alguien es libre cuando no quiere depender de nada salvo de sí mismo, cuando puede hacer lo que le venga en gana cuando le apetezca, sea la cosa que sea.
A-Bueno esto me da que pensar que para ser libre no puedes tener apego hacia nada o nadie que "ate" tus salvajes sentimientos.
B-No exactamente, creo que puedes mantener tus afecciones y aficiones, sin embargo no debes dejar que éstas posean tu vida.
A-Bien, centrémonos en lo social, ¿hablamos de una existencia totalmente egoísta?
B-En absoluto. Si realmente amas o aprecias a alguien, de tu propio interior surgirá el deseo de estar en compañía de esa persona, de satisfacerla y de compartir momentos con ella. Creo que tenemos una falsa visión de la idea de Amistad. Hablamos de amistad muy fácilmente y hay que saber diferenciar las personas que pasan por tu vida de las personas que forman parte de ella. Las verdaderas amistades son capaces de respetar tu propia libertad y, lo mejor de todo, no se alimentan de gustos coincidentes ni de visitas periódicas, permanecen latentes el tiempo que sea necesario.
A- Eso da vía libre a tu propia libertad ¿no es así?
B- Exacto, las relaciones sinceras no son una atadura, siempre que no hablemos de familia e hijos, pero de eso no hablaremos porque no somos personas casadas y odiamos a esos mocosos malcriados.
A- Hm. Bueno, pasando a lo material...
B- Esto es mucho más sencillo que lo anterior. Sólo tenemos que saber diferenciar de lo prescindible y lo imprescindible. Es de sentido común comer cuando se tiene hambre, medicarse cuando se está enfermo...pero yo hablo de lo que consumimos ociosamente, es decir, sin necesidad. Sabes perfectamente a lo que me refiero : grandes pantallas de plasma en tres dimensiones, un sofá vibrador, zapatillas deportivas con precios desorbitados cuyas firmas emplean mano de obra en países subdesarrollados en condiciones de literal semiesclavitud... Y así me podría tirar el resto del día.
Lo que poseemos en cierto modo nos posee, si tenemos un flamante BMW sentimos la necesidad de limpiarlo frenéticamente y de cuidarlo mejor que a nuestros hijos para que se parezca al BMW del anuncio que te hizo comprarlo. Somos así de estúpidos y necesitamos sentirnos importantes e integrados en nuestra sociedad con posesiones, cosa que atenta directamente contra nuestra libertad, ¿no es así?.
A- Pero ¿por qué tenemos que vivir como nuestros antepasados? ¿Ahora deberíamos deshacernos de todo lo que el estado de bienestar nos proporciona?
B-No me malinterpretes. Aunque me podría pasar horas discutiendo acerca de la farsa de Estado de Bienestar, no. Rotundamente no. No hablo de renunciar a lo material, sino sólo a poseer con despreocupación, que no te importe si rallan tu coche o si el vecino tiene un equipo de música mejor que el tuyo. Todas esas cosas te hacen depender directamente de los propios objetos en detrimento de la ansiada libertad.
A- Y claro, no te importa lo mismo que te roben un móvil de última generación a que te roben el tercer modelo nokia que salió al mercado.
B- De hecho en una ocasión unos hijoputas nos pararon por la calle a mí y a unos amigos, nos robaron los móviles y al ver el mío me dijeron: anda tú quédatelo.
Todo esto que hemos estado hablando se puede sintetizar, haciendo unos matices, en una frase de Palahniuk que para mí es histórica: Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar. Si no tenemos nada que perder, ¿qué tememos? ¿qué nos ata o nos limita? NADA. Despreocúpate de lo que te rodea y te limita, no intentes controlar todo lo que tienes y dedícate a tí mismo. Olvídate de la responsabilidad. Recuerda que nadie te necesita y que no necesitas a nadie. Empieza de cero cada día. Actúa como tú lo harías siempre, SIEMPRE.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Repudio a la Somnolencia
Nadie se avergüence de su labor, nadie repudie su obra, si en ella ha puesto el afecto inteligente y el entusiasmo fecundo.
-Alfonso Guillén Zelaya-
Cuántas veces no hemos empezado un proyecto, una promesa, o un puñetero cursillo de mecanografía y a los tres coma doce nanosegundos perdemos todo el interés por esa afición o por ese propósito, hasta tal punto que lo dejamos completamente aparcado u olvidado.
Pues bien, esto es perfectamente aplicable al ámbito global de la vida: Perdemos el entusiasmo por aquello que deja de ser una novedad, cuando algo no es nuevo tiende a ser olvidado, máxime en esta sociedad de consumo y modas.
Creemos empezar nuevas etapas, conocer gente en el curro, viajar a diferentes sitios por vacaciones y apuntarnos a clases de pilates para afrontar el día con más vitalismo. ¿Pero todas esas cosas las hacemos como sinceros entusiastas? Improbable. Al menos no en la medida que nos gustaría, y por supuesto, no en la medida de lo que debiéramos. Tenemos el mismo trabajo, los mismos amigos de siempre, los mismos gustos musicales, los mismos lugares de marcha, la misma familia, misma religión...(esto último cada vez menos). Muchas cosas las mantenemos porque así lo preferimos, claro, pero muchas otras sólo las seguimos por rutina o inercia, porque las seguimos desde hace mucho tiempo o porque todo el mundo las hace. No es culpa nuestra, somos humanos y por naturaleza perdemos interés ante lo que vemos todos los días.
Si tenemos una vida monótona y por consiguiente desinteresada ¡Bingo! Tenemos la vida modelo de cualquier ciudadano de siglo XX-XXI, tan desapasionada, sumisa, expectante y reactiva, incapaz de realizar actos creativos y de innovar en cualquier ámbito no convencional.
La clave de toda obra reside en el entusiasmo que se pone en ella. No hay cosa que me divierta más que ver a alguien hablar vehementemente sobre un tema cualquiera, ya sea un novel en dicha materia o un experto: si le pone interés, esa pizca de vitalidad que toda actividad humana necesita, adquiere tanto interés para mí como Thoreau o Bukowski. Con esto no quiero decir que cualquier persona entusiasta sea una mente privilegiada, sino que vive apasionadamente en base a una serie de ideales o aficiones que la hacen sentirse viva, mucho más viva de los que sobreviven entre bostezos y quejas vacías basando su fugaz existencia en la auto compasión o en mirar embobados durante horas la Tv, cosas totalmente respetables, pero carentes de vitalidad.
Y claro, el entusiasmo conlleva curiosidad, interés, por así decirlo. Interés por la adquisición de nuevos conocimientos en aquello que nos apasiona, por instruirnos en esa hipotética materia ya sea en mayor o menor medida. Con esto vengo a decir que todo lo estático y lo rutinario es detestable y creo que la manera de acercarnos a sentir nuestra propia vida reside en experimentar: Tener tu propio taller químico de jabones o dedicarte al cultivo de la Mandrágora Officinarum , pero ten experiencias y siéntete vivo. No te pases el día con el culo pegado a una silla viendo como tu insignificancia se adueña de tí y haz de tu lamentable existencia algo explosivo, una fugaz llamarada de napalm en el atardecer del universo (Bendito Coppola).
sábado, 9 de julio de 2011
Mi presentación y mi pretensión.
Me gustaría indicar en mi primera entrada el objetivo de la futura sucesión de éstas, pues me parecería ridículo calificar de esporádico algo que llevo tanto tiempo pensando como es publicar humildemente lo que escribo.
Si tengo un blog es porque necesito compartir algunos de mis devaneos con otros seres humanos, quiero comprobar que en efecto no se me está yendo la cabeza y que en realidad haya otros seres impredecibles que sepan responder a cuestiones no convencionales con respuestas igualmente originales, sí, algo totalmente narcisista, lo sé.
Los bloggeros que dedican parte de su tiempo y su cerebro al desarrollo de sus libros de ceros y unos son comparables a los escritores frustrados de la literatura universal: leídos por pocos, tan dedicados a su labor como los grandes escritores y con un menor reconocimiento, aunque le den doscientas vueltas a los famosísimos (Véase el olvidado Lovecraft y la archiconocida Anne Rice).
Con esto vengo a decir que aunque sepa que voy a ser leído por pocos, me doy por satisfecho sólo por compartir ideas, divagaciones, apetencias, momentos de lucidez, contradicciones, irreverencias y reverencias con los que se molesten en leerme.
Si tengo un blog es porque necesito compartir algunos de mis devaneos con otros seres humanos, quiero comprobar que en efecto no se me está yendo la cabeza y que en realidad haya otros seres impredecibles que sepan responder a cuestiones no convencionales con respuestas igualmente originales, sí, algo totalmente narcisista, lo sé.
Los bloggeros que dedican parte de su tiempo y su cerebro al desarrollo de sus libros de ceros y unos son comparables a los escritores frustrados de la literatura universal: leídos por pocos, tan dedicados a su labor como los grandes escritores y con un menor reconocimiento, aunque le den doscientas vueltas a los famosísimos (Véase el olvidado Lovecraft y la archiconocida Anne Rice).
Con esto vengo a decir que aunque sepa que voy a ser leído por pocos, me doy por satisfecho sólo por compartir ideas, divagaciones, apetencias, momentos de lucidez, contradicciones, irreverencias y reverencias con los que se molesten en leerme.
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