Esta es una de esas tardes en las que me suicidaría si tuviese una pistola en la mano, o mejor aún, vaciaría el cargador en cabezas anónimas.
¿Qué coño tenemos que hacer aquí? ¿Por qué somos tan cobardes, todos escondidos en nuestros agujeros esperando a morir? ¿Para qué sacrificarse por nada? ¿Qué merece la pena?
Odio esta pasividad, esta soledad y la sensación de que existe un mundo cuya belleza no merecemos percibir. Por merecer, no merecemos nada. Nada tenemos y nada merecemos. Este es nuestro legado y nuestro futuro, una existencia aborrecible y sometida al poder de unos pocos, una vida bajo órdenes y directrices, bajo engaños y farsas que ponen a prueba nuestra propia estupidez.
Y no hacemos nada, nos resignamos a esta ingente tristeza y la llamamos vida. Creemos tener fórmulas para la felicidad, creemos que la felicidad es alcanzable de un modo inmediato, que si compramos un coche la felicidad vendrá con él totalmente gratis. Creemos ser importantes, porque nuestros dirigentes nos hablan de lo importantes que somos.
Todo es falso. El sistema plutócrata en el que estamos inmersos es un mal teatro, una obra en la que los personajes son los dirigentes, el público lo forman los económicamente pudientes y nosotros, el resto, somos el decorado. Pero tranquilo, ningún miembro de la obra dramática es feliz, sólo lo creen, pero tarde o temprano se dan cuenta de lo equivocados que están.
Y puedes decir lo que quieras pero no me digas que esto no es cierto, no me digas que no te das cuenta de lo absurdo de esta vida, de lo reducida que ha quedado en estos dos últimos siglos.
Pero claro, esto es la evolución. ¿La evolución hacia qué?
Hacia nuestra propia destrucción.
14 de Septiembre de 2011, este día fue el peor de mi vida y no se si para ti fue un día normal más que te inspiró para escribir ese texto tan triste.
ResponderEliminarEn mi opinión has presentado la realidad y pienso que son aquellos los ciegos los que creen en la vida perfecta y aspiran a más y más. Entre los vendados me incluyo yo. Yo puede que me tape los ojos como un niño pequeño, pero quiero ser feliz.
Muchas veces he pensado en lo que has escrito pero más veces me he escuchado a mi misma sabiendo que lo más importante es la felicidad,
Me gustaría saber qué puede hacer de un día el peor de tu vida...en cuanto a la felicidad, ¿Qué es la felicidad? Todos la buscamos, y casualmente cuanto más simple y crédula es una vida, más feliz se vive. Como diría Lisa Simpson, si situásemos una gráfica con la felicidad en el eje X y el conocimiento en el eje Y veríamos un descenso de felicidad inversamente proporcional al aumento de conocimiento, y viceversa, cuanto menos se sepa más feliz se vive.
ResponderEliminarTu entrada es muy tierna Dean, todos hemos sentido eso en algún momento; la vida es mala, la gente es horrible, quiero disparar a la cabeza de mi vecino, blah, blah.
ResponderEliminarTú y yo lo sabemos, la vida casi siempre es una mierda pero con tu inteligencia ya deberías saber que de nada sirve lamentarse, a la gente no le importa tu sufrimiento, es más, aunque tuvieran el poder de hacerte "feliz" no lo harían.
Disfruta tu conocimiento, no busques ser feliz, eso es una payasada, vive y punto, un ignorante no es más feliz que los demás; a medida que más sabes más infeliz eres? No te creas todo lo que te dicen los libros y tus maestros.
En esas tardes homicidas sientes que puedes matar a todos y acabar con el mundo si tuvieras la oportunidad... No lo harías, te daría miedo, cuando sientas eso sal y busca una pelea, verás que no tendrás el valor de poner tu vida en peligro.
Nunca digas "fué el peor día de mi vida", sabrás cuándo es el peor día de tu vida cuando tengas una pistola apuntando a tu cabeza, lo demás son trivialidades.
Muy interesante tu blog, te leeré otra vez.
Siempre es entusiasmante recibir opiniones:
ResponderEliminarEscribí esto espontáneamente, en un momento de asco, sin más pretensión que la de gritarlo. Sé que la felicidad no es algo a lo que aspirar, y tampoco lo pretendo.
Ningún maestro me ha dicho que sea infeliz aprendiendo (si no vaya negocio el suyo), eso es algo que he aprendido tras ver y comprobar.
Gracias!