jueves, 17 de noviembre de 2011

De medias y mediocres

[Se graba en directo un programa de opinión en una importante cadena de televisión nacional, en horario de máxima audiencia y como tema del día "Nuestra voluntad como nación".
El presentador sale con la sonrisa estampada y vacía de cualquier presentador y se sitúa en su asiento. Carraspea y murmura algo inaudible. Estamos en el aire]


-¡Hola, muy buenas noches! Comenzamos el programa de hoy entrevistando al señor Z, un ciudadano escogido al azar entre el público. Señor Z, por qué está usted interesado en nuestro espacio televisivo?

-Porque me siento identificado con la gente entrevistada, creo que este espacio narra los problemas y preocupaciones de la gente tal y como los vivimos.

-Claro que sí señor Z, ese es nuestro objetivo, intentar que el programa llegue a cuanta más gente mejor, éste es un programa para todos. Señor Z, ¿Podría usted prestarnos su opinión acerca de la situación social actual de nuestro país? ¿Qué nos preocupa a los ciudadanos? ¿Qué queremos y por qué lo queremos?

-Bien, en primer lugar, salta a la vista que todos tenemos dificultades parecidas y puntos de vista no muy distantes y eso siempre aporta seguridad. Es esperanzador saber que todos vamos hacia objetivos cercanos, porque si todos nos esforzamos en eso lo conseguiremos.

-¿A qué se refiere exactamente señor Z? Me gustaría saber qué objetivos son esos que usted considera que todos perseguimos.

-Cualquier objetivo, ya sea que los conservadores ganen las elecciones, que la selección de fútbol gane el próximo mundial, alardear de riqueza ante países más pobres, mostrarnos serviles ante países más ricos, pero sobre todo sentirnos orgullosos como conjunto de personas iguales fraternales, como una nación.

-Eso que usted ha dicho es conmovedor, todos unidos frente a objetivos comunes.

-Muchas gracias, podemos pasar a la entrevista si así lo desea.

-Señor, no creo que eso sea necesario. Es usted un representante de lo ideal en un país, un ciudadano que desea un pueblo unido y con unos deseos ejemplares y dignos, ¡no puedo entrevistarle, sino felicitarle!

-Entonces después de toda esta zalamería ¿no tengo derecho a expresarme como ciudadano? Preferiría precisar algunos matices.

[Silencio momentáneo en el plató. El público murmura y el entrevistador mira de reojo a los técnicos y al entrevistado, que permanece impasible y con una media sonrisa entre burlona y tímida. Con una forzada mueca de gentileza, el entrevistador prosigue].

-Cla.. claro que sí señor Z, discúlpeme si he parecido descortés, sólo me he dejado llevar por la situación y...

-De acuerdo. He iniciado mi plática con gran optimismo, dando una visión de nuestra sociedad como algo a lo que aspiramos ser, como un grupo perfecto de gente feliz con unos objetivos e ideales comunes, como una nación, como un rebaño. Pero he manifestado esto porque es ésto lo que queremos oír, queremos sentirnos seguros -como he adelantado- en nuestro maremágnum de iguales. Queremos saber que todos tenemos las mismas inquietudes y los mismos problemas, porque cuantos más seamos, se nos hará más caso; pues eso profesan los principios democráticos.

Sin embargo, en nuestro afán de buscar e interesarnos en puntos comunes cometemos el -en mi opinión- craso error de excluir todo el resto de nuestro pensamiento e ideales, en otras palabras, matamos nuestra creatividad y nuestros deseos reales. Todo sea por la patria.

En lugar de buscar individualmente nuestros objetivos, inquietudes, gustos... (llamémoslo afán de vivir, pues todo se reduce a eso). En lugar de buscar nuestro afán de vivir, nos moldeamos o adaptamos voluntaria o involuntariamente a modelos dictados por los diferentes grupos de presión, ya sean medios de comunicación incondicionalmente afines a gobiernos determinados, productos del mercado, gobiernos controlados por mercados, el propio mercado... A no ser que vivas en el puñetero palacio de Potala, siempre vas a estar siendo influido por los medios y demás grupos de presión, y por tanto, aunque no lo quieras, siempre votarás a un partido y te quejarás del otro (y nos reíamos del bipartidismo isabelino), comprarás productos que te permitan llevar una vida modelo (viejo modelo de estudio-trabajo de mierda-coche-mujer-casa-hijos-trabajo ganando pasta-vacaciones anuales-boda hijos-alegre jubilación-no tan alegre geriátrico) y harás lo posible para interesarte por el mundo e informarte, porque de lo contrario la sociedad está perfectamente programada para rechazarte si no cumples cualquiera de estas características, y entrarías en ese grupo llamado "sectores marginales", que sólo sirven para que los bancos hagan obras sociales y todas esas cosas tan bonitas; sectores marginales que simplemente son datos a reducir para los gobiernos, datos tales como la pobreza en el mundo, la desnutrición, los niños soldado o las masacres a civiles en Oriente.

Debemos seguir unas pautas para hacer de nuestro rebaño algo uniforme, con unos sectores claramente marcados con los que los gobiernos y entidades mercantiles pueden negociar y manipular. Somos los peones de una sociedad que premia la mediocridad y tacha de "revolucionarios, violentos o desequilibrados" a los que antes llamarían (y a los que llamarán) héroes. Alguna vez todos hemos vislumbrado esto, pero simplemente nos damos la vuelta y nos redimimos pensando en ideales y objetivos nacionales...tan tranquilos como las gordas vacas en su pasto. Somos terriblemente ignorantes de nuestra realidad y eso es por lo que realmente me he decidido a venir a este programa y compartirlo con el máximo número de personas posible. Porque no podemos seguir sumidos en nuestro letargo y creer que tomamos verdaderas decisiones y que tendremos un futuro mejor porque sale en el último anuncio de McDonald's o porque vemos el debate de Rubalcaba vs. Rajoy (una obra digna de Broadway).
Somos la mediocridad flagrante y debemos replantearnos nuestra existencia como sociedad en este mundo.

[El entrevistador hace rato que no habla. Suda y tiene un aire pensativo, no reacciona ante los numerosos avisos de sus compañeros de plató. Suena la música de cierre del programa y se apagan los focos. El público comienza a aplaudir y a lanzar vítores al entrevistado.
El programa dejó de emitirse ese mismo día]

5 comentarios:

  1. Me lo he imaginado sucediendo en la realidad y no he podido evitar esbozar una sonrisa en la vuelta de tuerca. Buen pescador, el entrevistado:esperar a que el pez muerda el anzuelo y estirar.XD

    Sobre el discurso en si... bueno,sin animo de ofender, es un discurso bastante tipificado-quizá incluso desfasado,aunque es verdad que yo vivo un poco en el palacio de Potala-y con el que estoy parcialmente de acuerdo.

    Por ejemplo,insistes a menudo en la idea de nación/patria.Repito que hablo desde Potala,pero creo que la globalización va paliando ese sentimiento provincial.

    También tienes sentencias varias con las que no estoy nada de acuerdo,como "cuantos más seamos, se nos hará más caso".En mi opinión, la atención se basa tanto en la calidad/relevancia del asunto y la cantidad de personas que lo circunscriben.(y aun estoy siendo reduccionista).No importa que vivamos en democracia si un tipo tiene la cura al cancer o una bomba que nos dejara sin electricidad una semana.Aunque claro,en esos ejemplos la cantidad es implícita-esta en los afectados, no en los actores del suceso;pero ya refuta lo que dices-.Aún así, hay ciertas noticias que son de difusión obligada haya o no interés mediático en ellas, como las propias de comunidades especializadas.No sigo con ello porque no terminaría,pero ojo ahí.

    Tampoco estoy del todo de acuerdo con ese "suicidio por la patria" del parágrafo siguiente.Como mucho seria una fachada para evitar la exclusión de la que hablas,pero yo creo que la gente sabe bien lo quiere y lo que no.Otra cosa, claro, es que no le quede más remedio que unirse al rebaño porque carece de la fuerza,personalidad, ingenio,...necesarios para hacerse oír por su cuenta. Volvemos a la "ecuación" anterior: contra más mediocre soy, más necesito de la unión (generalmente con otros mediocres), haciéndome así más mediocre.

    Otra cagada monumental, en mi opinión, es que asumes que el rebaño esta formado solo de ovejas, ovejas incapaces de distinguir estímulos de influencias. Todo eso de la presión social esta muy bien, pero recibir estímulos no es lo mismo que ser influenciado. De hecho, creo que la sobreestimulación de los medios de la que hablas lo único que consigue es insensibilizarnos, muchas veces. Claro que hay cabezas huecas que solo ven las etiquetas, pero personalmente creo que eso se esta superando en algunos ámbitos(p.e., las marcas de productos, después de la feroz critica que hizo "No logos" y que los niños de hoy estudian en la ESO; yo lo estudie en su día, por lo menos, todo aquello de la deslocalizacion). Querría pensar que en política pasa lo mismo, pero después de las ultimas elecciones, si bien hubo un pequeño auge de las minorías, también hubo una gran abstención y el cambio de aires cíclico e inevitable; debe ser que la gente adora lo binario. El modelo de vida que esquematizas también creo que esta pasando a mejor vida: no has oído eso de en x años la población predominante serán viejos en los países del primer mundo porque la natalidad es muy baja? De ahí lo del cheque bebe, no?

    No te lo tomes a mal. En general estoy de acuerdo, pero con matices. Igual que puedes hacer la gracia en un sentido, como en el giro de tu relato, la puedes hacer en el otro. Al fin y al cabo, piénsalo bien: acaso rebelarse no vende? Hay quien dice que la contracultura fracaso porque ha terminado convirtiéndose en una moda más, tan sosa como la posición opuesta. Quizá habría que trascenderlas,no? La próxima vez se más original o piénsalo más detenidamente, o pensare que a ti quien te ha comido el cerebro es la minoría, lo que no es ni peor ni mejor que la mayoría. Al fin y al cabo, es absurdo decir que aborreces lo estandar si luego haces discursos estandars aunque minoritarios (otra de las criticas frecuentes a la contracultura).

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  2. PS: escribo este comentario porque me lo sugeriste y los posts de de diciembre me gustaron. Si no, hubiese pasado de largo por lo dicho: me resulta cansino, aburrido, ese discurso, indeferentemente de su veracidad, o de si es una cuestión de justicia social...

    por la misma razón lo he escrito con desgana y ni me he dignado a reelerlo. He sido incapaz de tomármelo demasiado en serio, lo siento. Si he dicho alguna barbaridad o estupidez, quedo excusado así ante mis ojos.

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  3. Por supuesto, respeto totalmente tu opinión, y más cuando desvirga literalmente este blog en cuanto a contenido realmente crítico se refiere. Cierto es que incurro en lo ya mil veces dicho, que no soy nada original y demás, pero tampoco pretendía serlo, simplemente sentí la necesidad de aclararme un poco y escribir este discurso. Pero bueno, dejo de excusarme. No es por su originalidad ni mucho menos por lo que me ha parecido digno de publicarlo, pero esque es imposible hacer una crítica social sin generalizar. Se sobreentiende que cada uno está en su propia situación y que pocos son exactamente como los describo o pertenecen a grupos cerrados de cuyos ideales se aferran de forma feroz. He iniciado el discurso refiriéndome al nacionalismo como ejemplo común de "gran grupo" o conjunto de ciudadanos con características semejantes, un ejemplo más de "rebaño", porque por mucho que lo niegues, creo que nuestros comportamientos y hábitos difieren terriblemente poco entre unos y otros, y no hablo de tradiciones culturales, sino de modas, creencias recientes y hábitos impuestos.
    De todas formas te repito que te estoy agradecido por comentarios como éste, escribir para no obtener opiniones a cambio resulta aburrido a largo plazo.

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  4. "es imposible hacer una crítica social sin generalizar". Sin que el lector generalice, diría yo; no el autor. Deja que el lector se cree sus propios prejuicios, si lo quiere, a partir de la exposición de un ejemplo, pero no al revés, sino quieres caer en el discurso panfletario-incendiario (no es una cuestión solo de origininalidad, sino de criterio, de pensamiento critico).

    Obras de gran revuelo-no me atrevo a decir si la mayoría- no han dicho "la sociedad da asco", sino que lo han mostrado con ejemplos concretos y cotidianos, cuando no mediante la introspección, “evitando abstracciones y generalizaciones que no alcanzan la realidad", como diría Bergson.(no doy ejemplos para aligerar, pero si los quieres te los doy). Es la tarea del lector, la de interpretar, no la del autor, que a lo sumo suele apuntar en la dirección.

    Sea como fuere, puedes estar de acuerdo o no, pero no puedes decir "es imposible hacer una crítica social sin generalizar" cuando estas acostumbrado, presupongo, a leer libros en los que se hace una critica social desde la experiencia y observación personal del mundo, no mediante monólogos homologados. Y una mierda es imposible. De hecho, las obras más provinciales son a menudo las de más calado y profundidad, las más vivaces y criticas (ciertos autores como Balzac, Dickens o Joyce tienen una relación muy intima con sus ciudades, y eso no les ha impedido devenir clásicos) .



    Yo no he negado que "nuestros comportamientos y hábitos difieren terriblemente poco entre unos y otros". Más bien casi lo afirmo en mi 5º párrafo. Pero supongo que esa interpretación viene dada por lo dicho en el 6º: que estimulo e influencia son cosas diferentes así como pensar y hacer. Las ideas, abstractas, influyen en el pensamiento. Los estimulos, impulsivos y concretos, en nuestra actuación. Ahora bien, actuar como una oveja, reitero, no implica pensar como una oveja. De hecho, a veces tengo la sensación de vivir en una sociedad que piensa como pastores pero actúa como ovejas, cuando, por ejemplo, despotrica contra todo pero no hace nada al respecto. Aconseja, pero no actúa. Una esquizofrenia tan antigua y criticada como antigua es nuestra especie.(lo mismo; si quieres ejemplos te los doy, pero supongo que no es necesario).

    Así pues, cuando decía que esa sobreestimulación nos insensibilizaba, no quería decir necesariamente que nos hiciera inmunes a ella, sino que, a menudo, nos hacía actuar por inercia.

    Por otra parte, para lo de las modas y las creencias recientes(ni idea de a que te refieres; entiendo el concepto, pero no se me ocurren ejemplos. Recientes?) hay que tener en cuenta otros factores. Seguir una moda no significa creer en una moda, ni siquiera creer en la moda, o seguirla por inercia. Cabria distinguir entre si tu critica es ontologica o consecuencial.

    De los habitos impuestos... preferiría que concretaras. Quizá creas que los impone la sociedad y en realidad son autoimpuestos. Por otra parte, actuar igual que alguien no significa ser como ese alguien. Puedes llegar a un mismo modo de actuación a partir de preceptos completamente distintos.

    PS: si quieres seguir con el tema mejor lo tratamos por e-mail o msn. Amo discutir, pero no tengo muchos "pretendientes".

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  5. Por supuesto, te acabo de enviar un mensaje privado.

    Salud!

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