jueves, 8 de diciembre de 2011

Ampliable.

A los devotos de la medicina: No salváis vidas, sólo retrasáis la muerte.

En una conversación de calle, una señora rubia de unos 35 años le comentaba al que parecía su marido:
-Tienes que pagar por todo, esto es una mierda, pero hasta que no toquemos fondo no nos daremos cuenta de nada.
Yo, detrás de ellos, no pude sino sonreír y asentir en silencio. Qué frío hace, coño.

"Los criminales se aprovechan de la indulgencia de una sociedad compasiva".
Si la ley fuese implacable, los ahora cobardes criminales serían locos, o héroes.

Hasta que no aprendamos a vivir con nuestra propia insignificancia estaremos condenados al desánimo.

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