Me compadezco de los tipos que se amontonan en el gimnasio intentando tener el aspecto dictado por Calvin Klein o Tommy Hilfiger...
La autoperfección es simple masturbación, pero en cambio la autodestrucción ...
Antes hojeábamos pornografía, ahora hojeamos la colección de interiorismo, la publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos bastardos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una profunda depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos. Poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
No eres tu trabajo, no eres tu cuenta corriente, no eres tus pantalones, no eres el contenido de tu cartera, eres la mierda cantante y danzante del mundo.
Lo que posees acabará poseyéndote, únicamente cuando lo perdemos todo somos libres de actuar.
Si el tiempo vivido es largo, el índice de supervivencia para todos se reduce a cero, tienes que saber, no temer, saber que algún día vas a morir, y hasta que no entiendas eso, eres inútil. Esta es tu vida y se acaba minuto a minuto.
No eres un bonito y único copo de nieve, eres la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás, todos somos parte del mismo montón de estiércol. Deslízate...
Soy la ira contenida de Jack.
lunes, 28 de noviembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Apocados
Para los que vivan fuera de España y no están al tanto de la situación política del país:
El Partido Popular, como vienen advirtiendo -u obligando- las encuestas, ha ganado las elecciones a la Presidencia del Gobierno Central. La victoria ha sido de mayoría absoluta frente al detrimento del Partido Socialista, que ha registrado los peores datos en la historia de nuestra democracia.
Los Populares ganan 600.000 votos respecto a los pasados comicios, pero los Socialistas pierden 1.500.000 votantes. Las cuentas parecen no cuadrar. ¿Pero España no era bipartidista? Si no votas a uno, votas a otro.
Parece que nos estamos dando cuenta de que la peor enfermedad de una democracia es (además de la corrupción) el bipartidismo, y por ello intentamos dar confianza a partidos minoritarios, pero con la Ley Electoral vigente, un voto al Partido Popular tiene el mismo valor que 6 votos a Izquierda Unida, un no tan minoritario etiquetado como tal por los medios de comunicación (es tercera fuerza política y ha obtenido millón y medio de votos). Por tanto la representación en Congreso y Senado no es democrática, sino que beneficia a partidos mayoritarios y a sus perros lameculos, los Nacionalistas, que se arrastran por el suelo para que les concedan el poder de cuatro organismos en sus comunidades autónomas.
En mi opinión antes de hablar de economía, medidas sociales, educación y demás armas políticas, deberíamos cuestionar el sistema que nos gobierna. Casos como corrupción, politización de la justicia (véase el caso Gürtel y el destino del juez que lo investigó), y lo más importante, una democracia en la que cada voto tenga el mismo valor, ya sea para el Partido Popular o para Ciudadanos Unidos por la Independencia de Güevéjar. Pero vamos a hacer como que nos creemos que es un sistema justo y vamos a seguir, porque si no me pondría aquí a escribir de otra cosa.
Clara victoria de los conservadores, debacle de los socialistas y auge a duras penas de los minoritarios. Lo que no entiendo es dónde coño se han metido los 6.500.000 votantes del PP.
A cualquiera que le preguntas qué le ha parecido el resultado de las elecciones te suelta: -Si los de antes lo hacían mal, agárrate,- O cosas por el estilo... ¿Tánta verguenza produce admitir que eres "pepero"? ¿O soy de clase media-baja y por ello me relaciono con gente de mi misma clase media-baja que no votan al PP? Puede que una mezcla de ambas cosas.
Aunque me declaro opositor a los conservadores, no me alarmo como hacen los ignorantes extremistas adolescentes pro-republicanos que a la mínima aprovechan para sacar sus banderitas de un gobierno de hace 80 años (adaptaros a los tiempos, imbéciles) y que sueltan perlas como "Vuelta al franquismo" sin ni siquiera saber en qué año murió Franco ni la situación de corral que vivíamos socialmente en su dictadura.
Yo me lo tomo con más calma: Es éste un paso necesario, un soplo de derechismo que puede ser más o menos fuerte y ante el cual nos vamos a alzar, de eso estoy seguro, y como tendremos todavía a fuego el anterior gobierno "Socialista" (aunque sólo son socialistas sus siglas), apostaremos por una alternativa en masa. Y si todo sigue igual indefinidamente, o nos pudrimos o hacemos algo contundente. Pero por ahora, a esperar.
No es un paso atrás, es un paso más
El Partido Popular, como vienen advirtiendo -u obligando- las encuestas, ha ganado las elecciones a la Presidencia del Gobierno Central. La victoria ha sido de mayoría absoluta frente al detrimento del Partido Socialista, que ha registrado los peores datos en la historia de nuestra democracia.
Los Populares ganan 600.000 votos respecto a los pasados comicios, pero los Socialistas pierden 1.500.000 votantes. Las cuentas parecen no cuadrar. ¿Pero España no era bipartidista? Si no votas a uno, votas a otro.
Parece que nos estamos dando cuenta de que la peor enfermedad de una democracia es (además de la corrupción) el bipartidismo, y por ello intentamos dar confianza a partidos minoritarios, pero con la Ley Electoral vigente, un voto al Partido Popular tiene el mismo valor que 6 votos a Izquierda Unida, un no tan minoritario etiquetado como tal por los medios de comunicación (es tercera fuerza política y ha obtenido millón y medio de votos). Por tanto la representación en Congreso y Senado no es democrática, sino que beneficia a partidos mayoritarios y a sus perros lameculos, los Nacionalistas, que se arrastran por el suelo para que les concedan el poder de cuatro organismos en sus comunidades autónomas.
En mi opinión antes de hablar de economía, medidas sociales, educación y demás armas políticas, deberíamos cuestionar el sistema que nos gobierna. Casos como corrupción, politización de la justicia (véase el caso Gürtel y el destino del juez que lo investigó), y lo más importante, una democracia en la que cada voto tenga el mismo valor, ya sea para el Partido Popular o para Ciudadanos Unidos por la Independencia de Güevéjar. Pero vamos a hacer como que nos creemos que es un sistema justo y vamos a seguir, porque si no me pondría aquí a escribir de otra cosa.
Clara victoria de los conservadores, debacle de los socialistas y auge a duras penas de los minoritarios. Lo que no entiendo es dónde coño se han metido los 6.500.000 votantes del PP.
A cualquiera que le preguntas qué le ha parecido el resultado de las elecciones te suelta: -Si los de antes lo hacían mal, agárrate,- O cosas por el estilo... ¿Tánta verguenza produce admitir que eres "pepero"? ¿O soy de clase media-baja y por ello me relaciono con gente de mi misma clase media-baja que no votan al PP? Puede que una mezcla de ambas cosas.
Aunque me declaro opositor a los conservadores, no me alarmo como hacen los ignorantes extremistas adolescentes pro-republicanos que a la mínima aprovechan para sacar sus banderitas de un gobierno de hace 80 años (adaptaros a los tiempos, imbéciles) y que sueltan perlas como "Vuelta al franquismo" sin ni siquiera saber en qué año murió Franco ni la situación de corral que vivíamos socialmente en su dictadura.
Yo me lo tomo con más calma: Es éste un paso necesario, un soplo de derechismo que puede ser más o menos fuerte y ante el cual nos vamos a alzar, de eso estoy seguro, y como tendremos todavía a fuego el anterior gobierno "Socialista" (aunque sólo son socialistas sus siglas), apostaremos por una alternativa en masa. Y si todo sigue igual indefinidamente, o nos pudrimos o hacemos algo contundente. Pero por ahora, a esperar.
No es un paso atrás, es un paso más
jueves, 17 de noviembre de 2011
De medias y mediocres
[Se graba en directo un programa de opinión en una importante cadena de televisión nacional, en horario de máxima audiencia y como tema del día "Nuestra voluntad como nación".
El presentador sale con la sonrisa estampada y vacía de cualquier presentador y se sitúa en su asiento. Carraspea y murmura algo inaudible. Estamos en el aire]
-¡Hola, muy buenas noches! Comenzamos el programa de hoy entrevistando al señor Z, un ciudadano escogido al azar entre el público. Señor Z, por qué está usted interesado en nuestro espacio televisivo?
-Porque me siento identificado con la gente entrevistada, creo que este espacio narra los problemas y preocupaciones de la gente tal y como los vivimos.
-Claro que sí señor Z, ese es nuestro objetivo, intentar que el programa llegue a cuanta más gente mejor, éste es un programa para todos. Señor Z, ¿Podría usted prestarnos su opinión acerca de la situación social actual de nuestro país? ¿Qué nos preocupa a los ciudadanos? ¿Qué queremos y por qué lo queremos?
-Bien, en primer lugar, salta a la vista que todos tenemos dificultades parecidas y puntos de vista no muy distantes y eso siempre aporta seguridad. Es esperanzador saber que todos vamos hacia objetivos cercanos, porque si todos nos esforzamos en eso lo conseguiremos.
-¿A qué se refiere exactamente señor Z? Me gustaría saber qué objetivos son esos que usted considera que todos perseguimos.
-Cualquier objetivo, ya sea que los conservadores ganen las elecciones, que la selección de fútbol gane el próximo mundial, alardear de riqueza ante países más pobres, mostrarnos serviles ante países más ricos, pero sobre todo sentirnos orgullosos como conjunto de personas iguales fraternales, como una nación.
-Eso que usted ha dicho es conmovedor, todos unidos frente a objetivos comunes.
-Muchas gracias, podemos pasar a la entrevista si así lo desea.
-Señor, no creo que eso sea necesario. Es usted un representante de lo ideal en un país, un ciudadano que desea un pueblo unido y con unos deseos ejemplares y dignos, ¡no puedo entrevistarle, sino felicitarle!
-Entonces después de toda esta zalamería ¿no tengo derecho a expresarme como ciudadano? Preferiría precisar algunos matices.
[Silencio momentáneo en el plató. El público murmura y el entrevistador mira de reojo a los técnicos y al entrevistado, que permanece impasible y con una media sonrisa entre burlona y tímida. Con una forzada mueca de gentileza, el entrevistador prosigue].
-Cla.. claro que sí señor Z, discúlpeme si he parecido descortés, sólo me he dejado llevar por la situación y...
-De acuerdo. He iniciado mi plática con gran optimismo, dando una visión de nuestra sociedad como algo a lo que aspiramos ser, como un grupo perfecto de gente feliz con unos objetivos e ideales comunes, como una nación, como un rebaño. Pero he manifestado esto porque es ésto lo que queremos oír, queremos sentirnos seguros -como he adelantado- en nuestro maremágnum de iguales. Queremos saber que todos tenemos las mismas inquietudes y los mismos problemas, porque cuantos más seamos, se nos hará más caso; pues eso profesan los principios democráticos.
Sin embargo, en nuestro afán de buscar e interesarnos en puntos comunes cometemos el -en mi opinión- craso error de excluir todo el resto de nuestro pensamiento e ideales, en otras palabras, matamos nuestra creatividad y nuestros deseos reales. Todo sea por la patria.
En lugar de buscar individualmente nuestros objetivos, inquietudes, gustos... (llamémoslo afán de vivir, pues todo se reduce a eso). En lugar de buscar nuestro afán de vivir, nos moldeamos o adaptamos voluntaria o involuntariamente a modelos dictados por los diferentes grupos de presión, ya sean medios de comunicación incondicionalmente afines a gobiernos determinados, productos del mercado, gobiernos controlados por mercados, el propio mercado... A no ser que vivas en el puñetero palacio de Potala, siempre vas a estar siendo influido por los medios y demás grupos de presión, y por tanto, aunque no lo quieras, siempre votarás a un partido y te quejarás del otro (y nos reíamos del bipartidismo isabelino), comprarás productos que te permitan llevar una vida modelo (viejo modelo de estudio-trabajo de mierda-coche-mujer-casa-hijos-trabajo ganando pasta-vacaciones anuales-boda hijos-alegre jubilación-no tan alegre geriátrico) y harás lo posible para interesarte por el mundo e informarte, porque de lo contrario la sociedad está perfectamente programada para rechazarte si no cumples cualquiera de estas características, y entrarías en ese grupo llamado "sectores marginales", que sólo sirven para que los bancos hagan obras sociales y todas esas cosas tan bonitas; sectores marginales que simplemente son datos a reducir para los gobiernos, datos tales como la pobreza en el mundo, la desnutrición, los niños soldado o las masacres a civiles en Oriente.
Debemos seguir unas pautas para hacer de nuestro rebaño algo uniforme, con unos sectores claramente marcados con los que los gobiernos y entidades mercantiles pueden negociar y manipular. Somos los peones de una sociedad que premia la mediocridad y tacha de "revolucionarios, violentos o desequilibrados" a los que antes llamarían (y a los que llamarán) héroes. Alguna vez todos hemos vislumbrado esto, pero simplemente nos damos la vuelta y nos redimimos pensando en ideales y objetivos nacionales...tan tranquilos como las gordas vacas en su pasto. Somos terriblemente ignorantes de nuestra realidad y eso es por lo que realmente me he decidido a venir a este programa y compartirlo con el máximo número de personas posible. Porque no podemos seguir sumidos en nuestro letargo y creer que tomamos verdaderas decisiones y que tendremos un futuro mejor porque sale en el último anuncio de McDonald's o porque vemos el debate de Rubalcaba vs. Rajoy (una obra digna de Broadway).
Somos la mediocridad flagrante y debemos replantearnos nuestra existencia como sociedad en este mundo.
[El entrevistador hace rato que no habla. Suda y tiene un aire pensativo, no reacciona ante los numerosos avisos de sus compañeros de plató. Suena la música de cierre del programa y se apagan los focos. El público comienza a aplaudir y a lanzar vítores al entrevistado.
El programa dejó de emitirse ese mismo día]
El presentador sale con la sonrisa estampada y vacía de cualquier presentador y se sitúa en su asiento. Carraspea y murmura algo inaudible. Estamos en el aire]
-¡Hola, muy buenas noches! Comenzamos el programa de hoy entrevistando al señor Z, un ciudadano escogido al azar entre el público. Señor Z, por qué está usted interesado en nuestro espacio televisivo?
-Porque me siento identificado con la gente entrevistada, creo que este espacio narra los problemas y preocupaciones de la gente tal y como los vivimos.
-Claro que sí señor Z, ese es nuestro objetivo, intentar que el programa llegue a cuanta más gente mejor, éste es un programa para todos. Señor Z, ¿Podría usted prestarnos su opinión acerca de la situación social actual de nuestro país? ¿Qué nos preocupa a los ciudadanos? ¿Qué queremos y por qué lo queremos?
-Bien, en primer lugar, salta a la vista que todos tenemos dificultades parecidas y puntos de vista no muy distantes y eso siempre aporta seguridad. Es esperanzador saber que todos vamos hacia objetivos cercanos, porque si todos nos esforzamos en eso lo conseguiremos.
-¿A qué se refiere exactamente señor Z? Me gustaría saber qué objetivos son esos que usted considera que todos perseguimos.
-Cualquier objetivo, ya sea que los conservadores ganen las elecciones, que la selección de fútbol gane el próximo mundial, alardear de riqueza ante países más pobres, mostrarnos serviles ante países más ricos, pero sobre todo sentirnos orgullosos como conjunto de personas iguales fraternales, como una nación.
-Eso que usted ha dicho es conmovedor, todos unidos frente a objetivos comunes.
-Muchas gracias, podemos pasar a la entrevista si así lo desea.
-Señor, no creo que eso sea necesario. Es usted un representante de lo ideal en un país, un ciudadano que desea un pueblo unido y con unos deseos ejemplares y dignos, ¡no puedo entrevistarle, sino felicitarle!
-Entonces después de toda esta zalamería ¿no tengo derecho a expresarme como ciudadano? Preferiría precisar algunos matices.
[Silencio momentáneo en el plató. El público murmura y el entrevistador mira de reojo a los técnicos y al entrevistado, que permanece impasible y con una media sonrisa entre burlona y tímida. Con una forzada mueca de gentileza, el entrevistador prosigue].
-Cla.. claro que sí señor Z, discúlpeme si he parecido descortés, sólo me he dejado llevar por la situación y...
-De acuerdo. He iniciado mi plática con gran optimismo, dando una visión de nuestra sociedad como algo a lo que aspiramos ser, como un grupo perfecto de gente feliz con unos objetivos e ideales comunes, como una nación, como un rebaño. Pero he manifestado esto porque es ésto lo que queremos oír, queremos sentirnos seguros -como he adelantado- en nuestro maremágnum de iguales. Queremos saber que todos tenemos las mismas inquietudes y los mismos problemas, porque cuantos más seamos, se nos hará más caso; pues eso profesan los principios democráticos.
Sin embargo, en nuestro afán de buscar e interesarnos en puntos comunes cometemos el -en mi opinión- craso error de excluir todo el resto de nuestro pensamiento e ideales, en otras palabras, matamos nuestra creatividad y nuestros deseos reales. Todo sea por la patria.
En lugar de buscar individualmente nuestros objetivos, inquietudes, gustos... (llamémoslo afán de vivir, pues todo se reduce a eso). En lugar de buscar nuestro afán de vivir, nos moldeamos o adaptamos voluntaria o involuntariamente a modelos dictados por los diferentes grupos de presión, ya sean medios de comunicación incondicionalmente afines a gobiernos determinados, productos del mercado, gobiernos controlados por mercados, el propio mercado... A no ser que vivas en el puñetero palacio de Potala, siempre vas a estar siendo influido por los medios y demás grupos de presión, y por tanto, aunque no lo quieras, siempre votarás a un partido y te quejarás del otro (y nos reíamos del bipartidismo isabelino), comprarás productos que te permitan llevar una vida modelo (viejo modelo de estudio-trabajo de mierda-coche-mujer-casa-hijos-trabajo ganando pasta-vacaciones anuales-boda hijos-alegre jubilación-no tan alegre geriátrico) y harás lo posible para interesarte por el mundo e informarte, porque de lo contrario la sociedad está perfectamente programada para rechazarte si no cumples cualquiera de estas características, y entrarías en ese grupo llamado "sectores marginales", que sólo sirven para que los bancos hagan obras sociales y todas esas cosas tan bonitas; sectores marginales que simplemente son datos a reducir para los gobiernos, datos tales como la pobreza en el mundo, la desnutrición, los niños soldado o las masacres a civiles en Oriente.
Debemos seguir unas pautas para hacer de nuestro rebaño algo uniforme, con unos sectores claramente marcados con los que los gobiernos y entidades mercantiles pueden negociar y manipular. Somos los peones de una sociedad que premia la mediocridad y tacha de "revolucionarios, violentos o desequilibrados" a los que antes llamarían (y a los que llamarán) héroes. Alguna vez todos hemos vislumbrado esto, pero simplemente nos damos la vuelta y nos redimimos pensando en ideales y objetivos nacionales...tan tranquilos como las gordas vacas en su pasto. Somos terriblemente ignorantes de nuestra realidad y eso es por lo que realmente me he decidido a venir a este programa y compartirlo con el máximo número de personas posible. Porque no podemos seguir sumidos en nuestro letargo y creer que tomamos verdaderas decisiones y que tendremos un futuro mejor porque sale en el último anuncio de McDonald's o porque vemos el debate de Rubalcaba vs. Rajoy (una obra digna de Broadway).
Somos la mediocridad flagrante y debemos replantearnos nuestra existencia como sociedad en este mundo.
[El entrevistador hace rato que no habla. Suda y tiene un aire pensativo, no reacciona ante los numerosos avisos de sus compañeros de plató. Suena la música de cierre del programa y se apagan los focos. El público comienza a aplaudir y a lanzar vítores al entrevistado.
El programa dejó de emitirse ese mismo día]
sábado, 5 de noviembre de 2011
Siddhartha
-Has tenido suerte- Le dijo Kamala al despedirse-[...]
-¿No tendrás algún hechizo?
Siddhartha replicó:
-Ayer te dije que sabía pensar, esperar y ayunar, pero en tu opinión aquello no servía para nada. Sin embargo, sirve para mucho, Kamala, ya lo verás. Te darás cuenta de que los necios samanas, en el bosque, pueden aprender infinidad de cosas buenas que vosotros ignoráis aquí. Anteayer no era más que un mendigo sucio y desgreñado; ayer le di un beso a Kamala y pronto seré un mercader y tendré dinero y todas esas cosas que a ti tanto te interesan.
-Es cierto-admitió la cortesana-. Pero ¿Qué hubieras heho sin mí? ¿Qué sería de ti sin la ayuda de Kamala?.
-Querida Kamala -repuso Siddhartha irguiéndose cuan alto era-, yo di el primer paso al entrar en tu bosquecillo. Mi propósito era aprender el amor con la más hermosa de las mujeres. Y desde el momento en que tomé esta determinación, sabía que la llevaría a término . Y sabía también que tú me ayudarías. Lo supe desde la primera mirada que me echaste.
-¿Y si yo no hubiera querido?
-Pero lo has querido. Escucha Kamala, si arrojas una piedra al agua, ésta se precipita hasta el fondo por el camino más rápido. Lo mismo ocurre cuando Siddharta tiene un fin, cuando se propone algo. Siddharta no hace nada, sólo espera, piensa, ayuna, sin hacer nada ni moverse, se deja llevar, se deja caer. Su meta le atrae, pues él no permite que entre en su alma nada que pueda contrariar su objetivo. Eso es lo que Siddharta ha aprendido de los samanas.
Es lo que los necios llaman magia y creen que es obra de demonios. Nada es obra de los malos espíritus, ya que no existen. Cualquiera puede ejercer la magia si sabe pensar, esperar, ayunar.
Kamala le escuchó...
-¿No tendrás algún hechizo?
Siddhartha replicó:
-Ayer te dije que sabía pensar, esperar y ayunar, pero en tu opinión aquello no servía para nada. Sin embargo, sirve para mucho, Kamala, ya lo verás. Te darás cuenta de que los necios samanas, en el bosque, pueden aprender infinidad de cosas buenas que vosotros ignoráis aquí. Anteayer no era más que un mendigo sucio y desgreñado; ayer le di un beso a Kamala y pronto seré un mercader y tendré dinero y todas esas cosas que a ti tanto te interesan.
-Es cierto-admitió la cortesana-. Pero ¿Qué hubieras heho sin mí? ¿Qué sería de ti sin la ayuda de Kamala?.
-Querida Kamala -repuso Siddhartha irguiéndose cuan alto era-, yo di el primer paso al entrar en tu bosquecillo. Mi propósito era aprender el amor con la más hermosa de las mujeres. Y desde el momento en que tomé esta determinación, sabía que la llevaría a término . Y sabía también que tú me ayudarías. Lo supe desde la primera mirada que me echaste.
-¿Y si yo no hubiera querido?
-Pero lo has querido. Escucha Kamala, si arrojas una piedra al agua, ésta se precipita hasta el fondo por el camino más rápido. Lo mismo ocurre cuando Siddharta tiene un fin, cuando se propone algo. Siddharta no hace nada, sólo espera, piensa, ayuna, sin hacer nada ni moverse, se deja llevar, se deja caer. Su meta le atrae, pues él no permite que entre en su alma nada que pueda contrariar su objetivo. Eso es lo que Siddharta ha aprendido de los samanas.
Es lo que los necios llaman magia y creen que es obra de demonios. Nada es obra de los malos espíritus, ya que no existen. Cualquiera puede ejercer la magia si sabe pensar, esperar, ayunar.
Kamala le escuchó...
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