La noche de hoy se abrirá en dos
vacilante y regia sobre el dominio
de los campos asfaltados
y de las grietas en el blanco adobe
las viudas le sacuden el polvo
a sus retratos y ollas viejas
los niños corren a sus lumbres
no ven muerte en los presagios
las gitanas yermas del universo
La noche de hoy se abre en dos
y despuntan las primeras bestias
en cerriles viajes sin horizonte
Los astros guían con fingida certidumbre
a las almas borrachas de sí mismas
y a los pájaros en la languidez estival
Profunda, milenaria y desangrada,
la matriz estrellada y candorosa
arde en ciegos deseos de piel y forma
ahogados por luces enemigas
e intercambios de alientos desbocados y solitarios.
La noche de hoy se halla abierta
cuando quedan tan lejos
las cruzadas por la tierra
la búsqueda eterna de la ausencia
las miradas de sangre y sobresalto
las vigilias furiosas y felices
los arañazos al génesis apenas advertidos
por una muchedumbre que clama y grita
en su renegado desconcierto.
En efecto, la noche de hoy estuvo abierta
sólo para aquellos que quisieron sentirla.
