martes, 15 de enero de 2013

(El/La) Cólera

Hoy te hablo yo, para variar un poco.

Poco de literaria tiene la vida de una persona cualquiera, lo usual es tan poético como la diarrea. ¿No?
Y es la diarrea lo que me levanta un día mas, eso y el hastío que inspira a los muertos...
"Se trata de romper la rutina por un día" Oigo por la televisión, en un espacio informativo de investigación, sobre gente a la que le apetece ir en ropa interior por el metro en fechas que previamente acuerdan.

-Bien -pienso-. Es mejor enseñar los gayumbos descoloridos por ahí que soportar esta tortura tácita e incuestionable. Cómo odio levantarme cagándome encima un Lunes. Estoy pensando en coger un día e irme a cualquier sitio, cerquita del Polo, y volver cuando otro gallo  cante. El problema es que todos los gallos se están muriendo, y nosotros no nos preocupamos. En lugar de eso observamos tertulias de excelsos analistas deportivos (Manolo Lama como Oráculo de la Felicidad) debatiendo acerca de temas que pondrían a Oscar Wilde los pelos como escarpias.

Sentado en el váter, aprieto el esfínter y cierro los ojos recitando un improvisado mantra universal:

Vamos, sólo son horas que pasarán.
Estás sacrificándote por algo útil.
Venga, a lo mejor hoy te ocurre algo.
Durmiendo se pierde el tiempo.

¿Y qué es perder el tiempo? Me gustaría que alguien de incuestionable eminencia moralista me ametrallara con verdades y respuestas. Después me gustaría cruzarle un buen par de hostias en su eminente rostro y tomar alguna droga dura con él.
Hablando de verdades, poco o nada me importan tantas cosas que tienen tanta "importancia social". Solo hay que ver las encuestas para sentir la necesidad de realizar una introspección que determine si, efectivamente, soy de la misma especie que "la mayoría de los (inserte aquí nacionalidad)".

Y aquí estoy, ya cagado y listo para emprender la gran aventura de un Lunes por la mañana. Por el camino atravieso un túnel lleno de vagabundos que duermen. De repente siento que no he elegido madrugar y levantarme esa mañana, simplemente lo he hecho sin cuestionarlo.

Y ahí siguen los vagabundos, soñando en su túnel.



1 comentario:

  1. Me gusta...pero no sé qué decirte.

    Sí, coño, está muy bien, sobretodo el final, las cuatro últimas líneas...pero no sé qué decirte.

    Es tarde, me voy a dormir...

    Un saludo, Dean

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